CRC Pozuelo Rugby

La mayor escuela de Rugby de Pozuelo de Alarcón

Sanse Scrum, 36 -CRC C, 7

Con algunas bajas importantes, pero con un equipo bastante apañadito nos plantamos en San Sebastián de los Reyes en un polideportivo con muy buenas instalaciones, pero situado en ATPC, lejos de cualquier ruta comercial.

Hoy contábamos con cinco s23, algunos de ellos repetidores, que nos ayudaron a dar más velocidad a nuestro ataque y más seguridad a nuestra defensa. Con todo éramos 20, nuestra convocatoria más despoblada en lo que llevamos de temporada. Aunque los s23 estuvieron muy bien en general, hay que hacer mención especial para el bueno de Hugo, cuyo tobillo tuvo que soportar en mala posición el peso de algún contrario y acabó bastante estropeado. Esperamos que se recupere bien y esté pronto de vuelta.

Los primeros 20 minutos fueron de bastante igualdad, aunque es cierto que apenas pudimos pasar de medio campo. Aunque hacíamos bastantes internadas y pasábamos la primera línea de su defensa, la verdad es que llegaban muy rápido a las ayudas y terminaban tirándonos al suelo y provocando algún retenido por nuestra parte, ya que nuestros compañeros eran un poco más lentos a la hora de llegar a los puntos de contacto.

Meten ellos un primer ensayo bastante trabajado y a los tres minutos Diego Santos apoya un ataque largo, entra con velocidad y consigue meterse hasta la cocina. Estamos empatados, y un intento suyo de añadir tres puntos más con un golpe de castigo chutado a palos entra y pone el marcador 10-70. Que quisieran aprovechar los golpes para meter puntos con el pie habla de la igualdad que veían en el marcador, pensando que el partido se iba a decidir por poco.

La cosa sigue sin cambios hasta la última jugada del primer tiempo. Fieles a nuestras tradiciones más acendradas no dejamos pasar la ocasión de que nos metan un chicharro. Desde un ruck bastante guarreado se lanzan para posar el balón, aunque desde fuera nos pareció que se había quedado corto y no había llegado a marcar en la línea.17-7. Vamos mal, pero tampoco fatal.

Descanso, sabias palabras de nuestro guía espiritual Simon, y vuelta al lío.

Los buenos propósitos del descanso nos duran solo 7 minutos, lo que tardan los del Sanse en escaparse por una banda y marcar. 22-7 en el marcador.

Tratamos de cambiar la situación, pero estamos demasiado torpes manejando el balón (la lluvia no ayudaba nada, estaba como una pescadilla) y en la coordinación de movimientos, a la vez que ellos estaban rápidos para aprovechar nuestros errores. Y eso que dominábamos las melés y las touches (Pepe estaba impresionante cogiendo balones en la estratosfera), lo que en teoría debería habernos dado algo más de ventaja. Pues no.

Llegamos a la mitad de esta segunda parte y nos encaloman otro ensayo más, esta vez de un centro fuertote que tenían y que atraviesa nuestra primera (y única) línea de defensa. 29-7. A ver si al menos conseguimos meter otro ensayo para salir con la cabeza alta.

Cinco minutos tardamos en constatar amargamente que no íbamos por el buen camino. Nos meten el último que deja el marcador en el definitivo 36-7.

En fin, a ver si esta derrota nos sirve al menos para bajar el turrón y ponernos a tono para encarar esta segunda parte de la liga con mejores sensaciones.

Como se decía antiguamente en las cartas, reciban el testimonio de mi más alta consideración.

Pato