CRC Pozuelo Rugby

La mayor escuela de Rugby de Pozuelo de Alarcón

CRC Pozuelo Rugby

Soñando en azul y amarillo

60 años de historia

Piratas. 1963

La historia del Club de Rugby CRC POZUELO refleja la semblanza de un proyecto deportivo y formativo único asentado sobre los valores que el rugby representa.

Con más de 60 años de historia acumulada, el CRC POZUELO es un equipo emblemático del rugby madrileño y uno de los de mayor tradición y prestigio del rugby nacional. Cuenta entre sus experiencias con participaciones en competiciones europeas, siendo uno de los pocos clubs españoles que acredita victorias internacionales. Por su palmarés (5 Ligas de División de Honor – 10 Copas de S.M. El Rey – 3 Supercopas – 3 Copas Ibéricas – 2 Copas de España de Rugby 7) y sus muchos éxitos en las distintas categorias de nuestro deporte, se encuentra entre los 5 clubs de rugby más reconocidos y laureados de España, con más de 500 internacionalidades absolutas acumuladas.

La Escuela de Rugby del CRC POZUELO, comprometida con la promoción y educación en el rugby y sus valores desde la base, es una de las canteras de formación más consolidadas y fructiferas de este deporte en nuestro pais y de las que más jugadores aporta habitualmente a las categorias inferiores de las selecciones madrileña y española.

CANOE RUGBY CLUB

El origen histórico del actual CRC POZUELO se remonta a la creación en 1963, a iniciativa de Javier Cortázar, de una Sección de Rugby en el Real Canoe Natación Club. A este proyecto se incorporarian varios jugadores procedentes de otros clubes madrileños (como Argüelles o Ciencias de Madrid) y el equipo se consolidaria muy rápidamente, bajo la denominación competitiva de CANOE RUGBY CLUB (bien conocido como CANOE) y con los colores azul y amarillo como distintivos. El primer Presidente del Club (o Vocal de la Sección de Rugby del Real Canoe Natación Club, más precisamente) fue Ignacio Fauré, al que le sucederia en poco tiempo Erik Mordt que permaneceria en el cargo durante los siguientes diez años.

Los primeros éxitos del equipo llegaron ya en los primeros años, al lograrse los campeonatos de Copa (única competición oficial de la época) en las temporadas 1963-64 y 1965­66, lo que le permitió a su vez conquistar dos Copas Ibéricas en 1965 y 1967.

Desde su creación, el CANOE participó en la Liga Nacional de Primera División, bajo la dirección de Francisco Sacristán, uno de los jugadores emblemáticos del Club, que se haria cargo del primer equipo y seria, durante muchos años, su principal responsable y el artifice de buena parte de los éxitos que se irán consiguiendo.

A finales de la década de los 60 y principios de los 70, el CANOE era, sin duda, el equipo más potente de España. Se lograron por entonces los titulos de Copa en las temporadas 1969­70, 1970-71 y 1973-74 y los de Liga en 1970-71, 1971-72 y 1972-73, constituyendo sus jugadores la base principal de la selección española.

En el año 1974, Erik Mordt cede el testigo de la presidencia del Club a Luis Luque, al que sucederian en años subsiguientes Antonio Moreno, Pablo Lázaro y Alejandro Lanzarote, tras los que Erik Mordt volveria a ocupar el puesto por otras tres temporadas.

La crisis económica de los años 70 afectó también al mundo del rugby en España y al CANOE en particular. Ante la imposibilidad por parte de los clubes de sufragar los gastos de desplazamientos que ocasionaba la primera división nacional, la competición se reorganiza en cuatro grupos regionales. El Club se adapta a la nueva estructura competitiva y conforma un equipo integrado principalmente por jóvenes valores, procedentes muchos de ellos de la cantera que producia una incipiente Escuela dirigida por Francisco Usero, que acometia los primeros intentos de sistematización del trabajo de formación de los jugadores más jóvenes.

Tras la integración en el CANOE del equipo de rugby del colegio Santa Maria del Pilar, se logra configurar un buen conjunto, que rivalizaba con Arquitectura, el equipo dominante de la época, y que llegó a alcanzar la final de la Copa en la temporada 1980-81 y lograr dos segundos puestos en su grupo de Liga en 1980-81 y 1981-82.

En el año 1983, el CANOE sufre el abandono de un número significativo de relevantes jugadores del primer equipo y algunos juniors prometedores que se incorporaron a la disciplina de equipos rivales (principalmente, el Liceo Francés). Son los tiempos en los que el Club comenzó a desarrollar su actividad deportiva en el Polideportivo de La Elipa (Madrid) y tocó entonces reconstruir el conjunto, tarea que lideraron dos jugadores muy estrechamente vinculados al CANOE desde su origen: Rafael Canosa y Fernando Cantalapiedra.

En 1985, pasó a ocupar la presidencia del Club Juan Antonio Bernabé Cubillo, que la desempeñaria durante las siguientes seis temporadas. El CANOE alcanzó en esos años un elevado nivel competitivo y consiguió, bajo la dirección técnica de Manuel Moriche, el subcampeonato de Copa en la temporada 1987-88.

A finales de la década de los 80 y principios de los 90 se produce un relevo generacional inevitable en el primer equipo. Pedro Palazuelos, Fernando Cantalapiedra y Pedro Ibáñez suceden a Moriche como entrenadores durante las siguientes temporadas, en las que a duras penas se consigue mantener la categoria. Lo que en la temporada 1990-91 se pudo lograr tras un final de liga dramático contra Gernika, no fue posible en la siguiente temporada 1991-92, en la que CANOE, compitiendo con el equipo más joven de la Liga, se vió abocado al descenso a División de Honor B.

En 1991 Rafael Canosa accede a la presidencia del Club y será en la temporada 1994-95 cuando el CANOE, entrenado por Pedro Ibáñez y José Antonio Egido, consiga de nuevo recuperar su plaza en División de Honor con un joven equipo que incorporó nuevos talentos de la cantera y sus primeros jugadores profesionales. Pronto se demostraria que el regreso del CANOE a División de Honor no seria fue una mera anécdota.

En la temporada 1997-98 se hacen cargo del primer equipo David Fernández y José Luis Ballesteros, dos experimentados técnicos del Club, y ya en ese mismo curso se conseguiria una tercera posición en la Liga y el subcampeonato de la competición de Copa, logro este último que se repetiria en la siguiente temporada. Merece ser destacada en estos años la victoria conseguida en la Copa de Oro del Seven Internacional de Madrid, en la que el equipo del CANOE consigue vencer, en un épico partido final, al mitico club inglés Leicester Tigers, referencia del rugby europeo y mundial.

CLUB DE RUGBY COMPLUTENSE

En el año 1999, el CANOE formalizó un acuerdo con la Universidad Complutense de Madrid para representar a esta institución universitaria en la División de Honor del rugby nacional. El Club pasó entonces a denominarse CLUB DE RUGBY COMPLUTENSE, a lucir en su uniformidad el color granate de su patrocinador, con una pequeña concesión a los clásicos colores azul y amarillo, y a competir en el Estadio Central de la Ciudad Universitaria (Madrid). El acuerdo hizo posible que el Club accediera a una financiación suficiente para reforzar su plantilla con importantes jugadores profesionales procedentes del exterior, lo que se hizo notar de inmediato en los resultados competitivos. Así, en la temporada 1999-2000 se conquista un nuevo título de Liga, veintisiete años después del último conseguido, y, como consecuencia, el equipo se alza el año siguiente con la primera Supercopa de España, frente a la Santboiana, y con una nueva Copa Ibérica, treinta y tres años después de la segunda, tras vencer al combinado portugués G.D. Direito.

El acuerdo con la Universidad Complutense de Madrid permitió que el Club aprovechara la oferta educativa de la universidad para atraer nuevos talentos internacionales cuya contribución ayudó a conseguir un nuevo título de Copa en la temporada 2000-01 frente al Liceo Francés.

En el año 2001 es elegido Presidente del Club Pedro Monzón, al que había precedido en el cargo durante un año Luis Fernando Muñoz, tras el regreso de nuevo por una temporada de Erik Mordt. Monzón inicia su mandato con un acuerdo entre el CLUB DE RUGBY COMPLUTENSE y el Liceo Francés para la formación, con vistas a la temporada 2001-02, de un equipo de Madrid que pudiera competir en recursos económicos y deportivos con otros clubs españoles, orientados ya hacia el profesionalismo, y participar además con suficiencia en la competición de la European Shield, a la que daba acceso el triunfo en la Copa de la temporada anterior. El acuerdo se concretó en la integración de las plantillas senior de ambos clubs que competirían, bajo los auspicios de la Universidad Complutense de Madrid, con la denominación MADRID 2012 (luego, UCM 2M12) y la dirección técnica de Francisco Usero y Carlos Bravo. Sin embargo, los resultados deportivos no estuvieron a la altura de las expectativas ni se superaron los logros de temporadas anteriores como se esperaba. No obstante lo cual, se consiguió en esa temporada un tercer puesto en la Liga, un título más de Copa y una nueva Supercopa, así como una digna participación en la European Shield.

El acuerdo entre el CANOE y el Liceo Francés se dio pronto por resuelto y, en el año 2002, los derechos de competición que hasta entonces había ostentado la Sección de Rugby del Real Canoe Natación Club se ceden formalmente al nuevo CLUB DE RUGBY COMPLUTENSE, que se constituyó entonces y a tal efecto como una entidad deportiva independiente, con personalidad jurídica propia y sus propios Estatutos, integrándose en el nuevo club los equipos, jugadores, miembros del staff técnico y directivos de la Sección de Rugby del Real Canoe Natación Club. Este hecho determinaría la ruptura formal y definitiva de los vínculos históricos con el Real Canoe Natación Club y convertiría al nuevo CLUB DE RUGBY COMPLUTENSE en el legítimo heredero y titular de los derechos competitivos y del historial y palmarés deportivo acumulado por la entidad.

En el ámbito deportivo, Eric Lamarque sustituyó como entrenador a Usero y Bravo durante las temporadas 2002-03 y 2003-04, en las que se lograron un nuevo título de Copa y un subcampeonato de Liga, respectivamente. Entre los legados que Lamarque dejó en el Club merece destacar el valioso conocimiento transmitido que hizo posible el fructífero aprendizaje y la sólida preparación de entrenadores de generaciones posteriores formados entonces como jugadores en el Club; entre ellos José Antonio Barrio y Miguel Ángel Puerta.

CRC

A partir de 2002, como entidad deportiva independiente, el Club adopta su actual denominación CRC (siglas que remiten a la historia precedente como Canoe Rugby Club o Club de Rugby Complutense) y mantiene su habitual uniformidad azul y amarilla, trasladando en el año 2005 la sede de su actividad deportiva al Polideportivo Valle de las Cañas en Pozuelo de Alarcón (Madrid), lo que señala el inicio de una nueva época para el Club.

La temporada 2004-05 marca la transición en la dirección técnica del primer equipo de Lamarque a Barrio. Una temporada en la que se compite con clubs de presupuestos muy superiores y con alto grado de profesionalización, en la que se produce también un relevo generacional de jugadores que lleva hasta el primer equipo a jóvenes valores de la cantera llamados a lograr importantes éxitos. Con un equipo joven y algún refuerzo de calidad, se sostiene un notable desempeño en la competición nacional de Liga, logrando un quinto puesto, aunque serán motivos extradeportivos, aún cuestionables y cuestionados, los que fuercen al equipo a descender de nuevo a División de Honor B.

A pesar de este golpe psicológico, el CRC consigue ya en la siguiente temporada 2005­06 el regreso a la máxima categoría del rugby nacional, tras una vibrante final a ida y vuelta contra el Universidad de Vigo; e, incluso, en el siguiente año 2006-07 se alza con el subcampeonato de una Liga en la que solo un profesionalizado El Salvador pudo superarle.

Será precisamente en la temporada 2005/2006 cuando se forme el primer equipo femenino del CRC integrado por un grupo de jóvenes jugadoras procedentes de la liga universitaria que aspiraban a más. Y, ya en la primera temporada de competición, en la que se planteó una liga de rugby a 12 para los equipos de nueva creación, el CRC, entrenado por Darío Bernal, jugador del primer equipo del Club, se alza con el campeonato. Este exitoso debut, se confirmaría en las dos temporadas siguientes (2006-07 y 2007-08) en las que se lograrían sendos subcampeonatos de Copa, bajo la dirección técnica ya de Isabel Pérez.

En la temporada 2007-08 el primer equipo del CRC, cambia su habitual equipación azul y amarilla por una indumentaria blanca para reflejar el apoyo del club de fútbol Real Madrid al proyecto. Será esa temporada cuando el equipo se alce con una nueva Copa ganada frente a El Salvador, el primer título de Barrio como entrenador.

Ello no será más que el preludio de la magnífica temporada 2008-09, una de las mejores de la historia del CRC, que coincide con la incorporación a la dirección técnica de Regis Sonnes, apoyado por Barrio, y de algunos jugadores de la élite del rugby nacional, que harán de la plantilla del equipo la base fundamental de la selección española del momento. Se lograron entonces los títulos de Liga, de Copa y una nueva Supercopa; y, más aún, el segundo equipo del Club conseguiría un trabajado título de Liga de Primera División Nacional.

En ese mismo año, el CRC participará, con sus técnicos y toda su plantilla en la primera (y única hasta la fecha) experiencia de competición por franquicias, la Copa Super Ibérica, con la que consigue hacerse, con el nombre de GATOS DE MADRID, en una intensa final frente al equipo de Mariners de Alicante.

Tras los éxitos de los años precedentes, la temporada 2009-10, viene de nuevo marcada por la crisis económica que limita sensiblemente los recursos económicos del CRC en un entorno de mayores costes pasa sostener la competitividad deportiva. Por esta razón y aun habiendo logrado un meritorio quinto puesto en la Liga, se adopta la decisión, para asegurar la propia viabilidad del Club, de renunciar a la plaza en División de Honor y descender voluntariamente de categoría a División de Honor B.

Miguel Ángel Puerta tomará entonces las riendas del primer equipo en tan difícil situación y, tras un primer intento fallido, se logra de nuevo el ascenso a la máxima categoría nacional en la temporada 2011-12.

A lo largo de estas temporadas, el equipo femenino del CRC, tras la marcha de Isabel Pérez, sufre con los resultados y compite incluso por su propia subsistencia. Los esfuerzos realizados por entrenadores como Javier Rubio, Alejandro López, Pedro Palazuelos y, finalmente, Conrado Díaz y unas jugadoras firmemente comprometidas con el Club, permiten superar la crisis y asegurar la continuidad y competitividad del equipo.

Tras conseguir de nuevo el ascenso del primer equipo a División de Honor equipo, el CRC alcanza un acuerdo con el club de fútbol Atlético de Madrid, en virtud del cual el primer equipo competirá como sección de rugby del Atlético de Madrid con su denominación y uniformidad, manteniendo el CRC su personalidad e identidad propia en todas las demás categorías. Con el regreso de José Antonio Barrio y José Luis Ballesteros a la dirección técnica, el primer equipo competirá de esta forma durante dos temporadas (2012-13 y 2013-14) en la División de Honor convirtiéndose en la revelación de la competición y accediendo en ambos cursos a los play-offs finales que se habían implantado recientemente en la máxima categoría.

Por su parte, la temporada 2012/13 fue una temporada difícil para el equipo femenino del CRC, que pasará entonces por uno de sus momentos más complicados como consecuencia de la retirada de varias jugadoras de referencia y de las dificultades para conformar un nuevo equipo competitivo. Sin embargo, en la siguiente temporada 2013-14, el equipo, al frente del cual continuaba Conrado Díaz, recuperará su espíritu competitivo como consecuencia de la incorporación de un nutrido grupo de jugadoras, procedentes en su mayoría de Alcobendas, que supusieron un salto de calidad importante. Como consecuencia, el equipo femenino del CRC conquista la Copa de Madrid y se proclama vencedor con autoridad de la Liga B madrileña, lo que le permitió acceder al play-off de ascenso a División de Honor. Las siguientes temporadas 2014/15 y 2015/16 se saldaron con dos victorias consecutivas en el Torneo de Rugby Femenino de Burgos y con el mantenimiento de la plaza en la categoría de Primera Regional de Madrid.

El acuerdo con el club de futbol Atlético de Madrid se mantuvo vigente durante estas dos temporadas, al término de las cuales quedó resuelto.

En el año 2014 sería elegido Presidente del CRC, Fernando Cantalapiedra, un histórico ex-jugador, ex-entrenador y directivo que reforzaba así aún más su compromiso con el Club asumiendo esta responsabilidad. La elección de Cantalapiedra representaba el vínculo entre la continuidad de un proyecto ya histórico con una vocación de renovación a partir de un modelo deportivo y formativo con proyección de futuro, que se plasmaría, entre otros aspectos, en los nuevos Estatutos de la entidad del año 2018.

En la primera temporada 2014/15 de Cantalapiedra como Presidente del Club, ya con su actual denominación CRC POZUELO, el primer equipo tuvo que afrontar de nuevo un difícil curso como consecuencia de la salida de numerosos jugadores profesionales y de un nuevo relevo generacional tras la resolución del acuerdo con el club de futbol Atlético de Madrid. Un selecto grupo de jugadores jóvenes, procedentes la mayoria de ellos de la cantera del Club, junto a unos pocos veteranos comprometidos que se mantuvieron en activo, se convirtieron entonces en la columna vertebral del equipo en el nivel de competición más exigente, con el apoyo técnico de Barrio y Puerta, que continuarán al frente de la dirección técnica, a la que se incorpora también Javier Salazar, jugador emblemático del Club. La calidad y competitividad de un equipo genuinamente CRC le permite conservar la categoria en la temporada 2014-15, lo que no se conseguiria sin embargo en la temporada 2015-16, en la que desgraciadamente se consuma el descenso a División de Honor B, tras una última jornada de campeonato de sorprendentes resultados que hicieron imposible el objetivo de la permanencia, a pesar de haber alcanzado una de las puntuaciones más altas de las conseguidas en la historia reciente por el último clasificado de la Liga.

Y en esta categoria continuó concursando el primer equipo del CRC durante las siguientes temporadas, demostrando un nivel de competitividad, ejercicio tras ejercicio, que le permitió mantener posiciones de liderazgo en su grupo y clasificarse todos los años para los play-off de ascenso a División de Honor.

Por su parte, el equipo femenino del CRC siguió compitiendo y mejorando cada año su rendimiento en la primera categoria de la Liga Regional de Rugby de Madrid, bajo la dirección técnica ahora de la experimentada jugadora internacional Maria Casado, persiguiendo con ahinco el objetivo del ascenso a División de Honor.

POZUELO RUGBY UNION

En el año 2020, el CRC POZUELO formaliza un acuerdo de integración competitiva con otro histórico club del rugby madrileño, el CAU Madrid. En virtud de dicho acuerdo, el primer y segundo equipo masculinos y el equipo femenino de ambos clubes se integran para competir durante las temporadas 2020-21 y 2021-22, con los derechos de competición correspondientes al CRC POZUELO y bajo la denominación POZUELO RUGBY UNION, adoptando una nueva equipación inspirada en las identidades corporativas de los dos clubes, que combina los colores azul y amarillo del CRC con el blanco y morado del CAU. La identidad del CRC POZUELO como Club y sus derechos competitivos se mantienen y conservan íntegramente, lo que se sigue reflejando en la equipación azul y amarilla de los equipos de las restantes categorías.

Tras el relevo de una parte de la plantilla que había competido durante las temporadas precedentes con jóvenes jugadores procedentes de la cantera del Club y nuevas incorporaciones, el primer equipo del POZUELO RUGBY UNION, bajo la dirección técnica de Barrio, Puerta y Salazar y con un equipo técnico reforzado, al que se incorporan entre otros María Casado como preparadora física e Ignacio del Río como analista, se  alza con el campeonato de la División de Honor B en la temporada 2021-22, logrando así de nuevo el ascenso a División de Honor, para afrontar la que será la 37ª temporada del Club en la máxima categoría del rugby nacional.

El equipo femenino del POZUELO RUGBY UNION por su parte continuó imparable su proceso de mejora competitiva durante estas dos temporadas, bajo la dirección técnica de Carlota Méliz, Javier Montes y Cristina López, logrando alzarse con el campeonato de la primera división de la Liga Regional de Rugby de Madrid, aunque, tras una dura competición, no consiguieron superar los play-off de ascenso a la División de Honor B femenina.

En la temporada 2022-23 primer equipo del Club mantuvo la categoría de División de Honor tras superar el play-out; el femenino consiguió la segunda posición en su categoría de la liga regional; y, se organizó un nuevo equipo M23 para participar en la liga nacional de esta categoría

La temporada 2023-24 comienza con un nuevo relevo en la presidencia del Club: Javier Balmaseda sustituye en el cargo a Fernando Cantalapiedra, que es nombrado socio de honor en reconocimiento a sus muchos méritos y servicios al Club desde la histórica época del CANOE. A nivel organizativo, CRC POZUELO y CAU Madrid deciden dar por finalizado el acuerdo de integración competitiva que les había vinculado durante las tres temporadas anteriores, aunque el primero decide mantener la denominación de POZUELO RUGBY UNION para sus equipos senior masculinos y femenino y para el equipo M23, recuperando en todo caso la tradicional equipación azul y amarilla. Por otro lado, Miguel Ángel Puerta asume, con el apoyo de Javier Salazar la dirección técnica del primer equipo como consecuencia de la designación de José Antonio Barrio como Director Técnico de la Federación Española de Rugby. Al frente del equipo técnico del conjunto femenino se se mantienen Carlota Méliz y Javier Montes y se incorpora Ángel López, en sustitución de Cristina López. Del equipo M23 se hacen cargo Miguel Irusta y Guillermo Blanco. La temporada 2023-24 concluye con magníficos resultados. El primer equipo consigue mantenerse un año más en División de Honor en décima posición; el equipo femenino se alza otra vez con el campeonato de la primera división de la Liga Regional de Rugby de Madrid, aunque, cayó de nuevo en los play-off de ascenso a la División de Honor B femenina. Y, por su parte, el equipo M23 consigue el subcampeonato nacional de la categoría al perder la final frente a Cisneros.

Todos los equipos -masculinos y femeninos- de todas las categorías, responden a un modelo de Club, como el CRC POZUELO, basado en la promoción de jugadores propios, a los que se les forma en la práctica y valores del rugby, sin renunciar a las mayores ambiciones competitivas, y ayudándoles a compatibilizar la práctica de nuestro deporte con su propia formación académica y profesional. Quizás no sea el modelo imperante en el rugby español de la actualidad, plagado de profesionales extranjeros en casi todas las categorías y grupos; pero, es el modelo en el que el CRC cree para cimentar su futuro y contribuir al desarrollo del rugby en España.