CRC Pozuelo Rugby

La mayor escuela de Rugby de Pozuelo de Alarcón

En la competición de alto nivel, suele ocurrir que los equipos viven rachas mejores o peores, favorables o nefastas. Y siempre acaban, antes o después; es cuestión de tiempo y conviene confiar en las plantillas porque no suelen ser tan flojas como podría reflejar una posición concreta en la zona baja de la tabla. El equipo masculino del Pozuelo Rugby Unión es evidente que no ha comenzado bien el campeonato, tanto como que la plantilla del equipo tiene una calidad indiscutible. Y será el tiempo y el trabajo en el campo lo que demuestre que esto es cierto.

El equipo que entrena Miki Puerta llegaba a La Teixonera de Barcelona habiendo tocado fondo. Y ya sólo podía tomar impulso y dirigirse a la superficie. No había otra opción. El calendario no había sido fácil y la situación en la tabla hacía necesaria una reacción contundente. Esperaba el BarÇa Rugby, un equipo asequible que, sin embargo, vende caras sus derrotas.

El PRU comenzó el partido dejando claras sus intenciones. En las dos primeras jugadas, tanto la delantera como la línea de tres cuartos se movieron rápidas, con clase, haciendo que el balón fuera de un lado a otro sin dar oportunidad al equipo contrario. Los jugadores del BarÇa Rugby se vieron desconcertados y el arranque demoledor del partido lo arrastraron hasta el final de la primera parte. Mientras el PRU seguía intentando cualquier cosa posible, los catalanes se tenían que conformar con resistir los envites de los jugadores de Pozuelo. El primer tiempo acabó con clara superioridad del PRU. Johann Eschenbach transformó hasta cuatro patadas de castigo y Juan Bautista Arranz consiguió un ensayo en el minuto 16. Todo parecía encarrilado.

Pero el segundo tiempo comenzó regular y el equipo sufrió más de la cuenta. En el minuto 45 Arranz se lesionaba (parecía, en principio, que podría ser algo grave aunque tranquilizó mucho ver que caminaba por la banda pasados unos minutos) y el juego se hizo pesado, lento. Tras otra patada de castigo transformada por Eschenbach, llegaron dos ensayos del BarÇa Rugby. Poco después, Jackson Oweny Iose sufría una conmoción que le sacaba del partido. La cosa se comenzaba a complicar. No es la primera vez que sucede en esta temporada. Las segundas partes se le atragantan al PRU. Afortunadamente, el ensayo de Jorge Ochoa en el minuto 71 junto a la transformación de (otra vez) Eschenbach aportaron tranquilidad en el juego y confianza en todas las líneas.

La victoria era muy necesaria. Sólo queda seguir pataleando hasta la superficie. Y, ahora, el calendario parece, en principio, más propicio. El PRU tiene una buena plantilla, está dirigido por un entrenador de gran solvencia, y se demostrará con el tiempo que merece un mejor puesto en la tabla clasificatoria; un tiempo que ya ha empezado.

G. Ramirez