CRC Pozuelo Rugby

La mayor escuela de Rugby de Pozuelo de Alarcón

CRC C, 38, Arquitectura C, 26

Ya lo dijo Churchill cuando su país se enfrentaba a una aparentemente inevitable invasión enemiga: “lucharemos… y nunca nos rendiremos”.

Pues ese es el resumen del partido de hoy contra el tercer equipo de la Escuela. Venían un poco cortos de gente (17), pero con una delantera muy fuerte y con unos centros que se tiraban como miuras hacia delante. Nosotros aportábamos la mezcla habitual de vejestorios a los que el médico les prescribe hacer algo de ejercicio (no reírse, que es un caso verídico) y tres sub23 que nos ayudaron, como siempre, a ser más incisivos en ataque y más seguros en defensa.

Día soleado y solo fresquito a pesar de estar en enero, hora perfecta para jugar. Empezamos con bastante equilibrio entre los dos equipos. A los 5 minutos ellos tienen un golpe de castigo a tiro para sacar tres puntitos, pero lo fallan. Ya saben que el partido se va a decidir por poco y quieren aprovechar todas las oportunidades de meter puntos.

Agradecidos por la idea inspiradora, cinco minutos más tarde tenemos un golpe a favor casi en medio campo y Moni saca el bazooka con mira telescópica y la clava dentro. 3-0.

Casi no habíamos terminado de felicitarnos y darnos palmaditas en la espalda entre nosotros por nuestro glorioso juego cuando, después de un ataque largo con varias fases, uno de sus centros se nos escapa y nos endiña un chicharro bajo palos. 3-7.

Las touches van razonablemente bien, pero en melé las estamos pasando bastante putas para conseguir sacar el balón en condiciones. Detrás, Moni nos desahoga un poco con sus patadas, pero en ataque nos están pillando y en defensa vamos taponando agujeros más mal que bien.

A pesar de todo, en una de nuestras pocas visitas al campo contrario, Arturo inaugura nuestro marcador con una preciosa jugada de Moni, cruz falsa-verdadera. 10-7.

Hay mucha igualdad en el campo y está difícil ver quién se va a llevar el partido. Los arquitectos tienen más control territorial, pero no terminan de acercarse.

En un ataque cerca del centro del campo, su apertura ordena “salto”. Casi parece que el único que lo ha oído es Moni, que oliéndose la tostada se mete a interceptar el pase y se lo lleva magníficamente. Ninguno de los contrarios se mueve, porque está claro que va a ser ensayo. Pero poco a poco la soledad del corredor de fondo se va dibujando en su cara, el campo se le hace más largo que el de Oliver y Benji y empieza a mirar de reojo buscando un apoyo que termine la carrera. Y allí aparece Arturo, que como buen depredador que es, ha olido la sangre y quiere esos puntos. Pero, vaya usted a saber por qué, el pase no termina bien y el balón se nos cae de las manos con todo el estadio clamando al cielo, rasgándose las vestiduras, echándose ceniza por la cabeza y pensando “nooooooo”.

Pero esto lo arreglamos. Cuando a los pocos minutos volvemos a estar en su 22, nuestros tres cuartos vuelven a hacer un movimiento precioso que acaba con un ensayo de Santi entrando por un hueco creado hábilmente por Moni. 17-7.

Como siempre, terminamos la primera parte con el habitual y ya entrañable ensayo en contra. Sucesión de rucks de ellos, llegan hasta la línea de ensayo, pick & go y el “Chino” (su ocho) acaba arrollando a nuestros jugadores. 17-14.

Las sabias palabras de Simón en el descanso y la entrada de los recambios funcionaron muy bien, porque las fases estáticas empezaron a ir mucho mejor y el juego estaba más ordenado.

Dicho esto, decidimos sacar rápido y jugar dos golpes de castigo justo enfrente de palos para acabar perdiendo el balón, cuando Simón nos había dicho claramente que chutáramos a palos para sumar esos puntitos fáciles.

Y claro, ninguna buena acción queda sin su justo castigo. A los cinco minutos se nos escapa galopando uno de sus alas y nos enchufa un ensayo. Los que andaban cerca dijeron que había pisado fuera (nuestro s23 Carlos hizo un placaje espectacular al límite), pero como justamente hoy no contábamos con juez de televisión no hubo posibilidad de comprobarlo. El árbitro, que en el momento del ensayo se encontraba en el Km 177 de la carretera Soria-Tarazona y por lo tanto es lícito suponer que no vio bien lo que había pasado, concedió con aplomo el ensayo. 17-19.

Sigue la igualdad, pero ahora los arquitectos van por delante y parece que están gestionando un poco mejor el partido. Después de una patada que pillan bien, inician un contraataque muy rápido que termina su otro ala marcando un ensayo. 17-26 palmamos, quedan 18 minutos y esto parece que incluso puede ir a peor.

¿O no? Pues no. Para empezar, el árbitro echa del campo a su ocho, el tío más desequilibrante que tenían,  por hablar (“con vosotros”, me dijo él, “por actitud contra árbitros” pone en el acta). Para seguir, nuestros jugadores han decidido no rendirse hasta el final, y ahora eso se nota en las fases estáticas y en los contactos.

Con esto conseguimos tres ensayos casi seguidos (dos de Jorge y uno de Carlos) que dejan el marcador en el definitivo 38-26.

Gran victoria, y sobre todo estupendo sabor de boca que deja el haber sufrido un partido muy complicado y haber conseguido remontarlo, haber creído hasta el final en nosotros mismos.

Man of the Match para Juanjo, que hoy ha dado un recital en ataque y en defensa contra un contrario fuerte y difícil. También hay que señalar dos enormes placajes de Chespir, que sacó petróleo de los 20 minutos que estuvo en el campo. Y como siempre, nuestro Moni, que sigue siendo un tío que juega y hace jugar a los demás. Todo un privilegio poder compartir campo con él.

La semana que viene no hay partido, lo que nos vendrá bien para recuperar a los que están en la enfermería.

Es un placer ser parte de este equipo. Muchas gracias, chavales.

Pato.