CRC Pozuelo Rugby

La mayor escuela de Rugby de Pozuelo de Alarcón

CRC C, 12 – San Isidro B, 36

Me encantó ver la concentración y las ganas de todo el mundo, pero no pudo ser. San Isidro planteó un partido de alta intensidad, con movimientos trabajados en horas de entrenamiento, y lo que poníamos nosotros encima de la mesa era mucho coraje y bastante técnica individual, pero poco juego de conjunto. Nuestros puntos fuertes, que cuando jugamos contra equipos de menor nivel son más que de sobra para llevarnos el partido de calle, se quedan cortos cuando nos enfrentamos a un rival que también tiene esas mismas cartas, pero que además ha entrenado.

Es decir, es poco menos que milagroso que seamos capaces de llevarnos touch, melés o segundas fases cuando son movimientos que solo existen en nuestra cabeza y cada uno los concibe de una manera ligeramente distinta.

Y a pesar de todo fue un partido jugado con dignidad, en el que en alguna ocasión el rival decidió chutar un golpe a palos para asegurar unos puntitos que podrían ser preciosos si el partido seguía con igualdad. La verdad es que nosotros intentamos lo mismo un ratito más tarde, pero pedirle a Moni que clave un golpe desde medio campo como si fuera sudafricano igual es ser demasiado optimista.

Para no renunciar a nuestros principios más básicos empezamos recibiendo un ensayo en el minuto 2, consecuencia de la altísima intensidad con la que salieron los de San Isidro, que se dedicaron a martillear nuestra defensa cerca y lejos hasta que se colaron dentro. Y no es que estuviéramos desconcentrados, ni mucho menos, sino que los contrarios lo hicieron muy bien.

Con cierta igualdad en el campo, aunque con dificultades en nuestras fases estáticas, deciden tirar a palos para aumentar la diferencia. 0-10 en el marcador.

Y el caso es que queríamos reaccionar, pero nuestros ataques eran bien frenados, tanto cerca del ruck (donde nuestros delanteros sub23 estuvieron tremendamente activos, Gonzalo, Rodrigo y Arnáiz, aunque se las tenían que ver con delanteros hechos y derechos que les sacaban 20 kilos por cabeza) como por fuera. Hubo un contraataque precioso de Arturo que estuvo cerca de superar a cuatro defensores, pero al final le cazaron. Diego ‘Tormenta’ también trató de atravesar la defensa con su habitual falta de delicadeza, pero aunque conseguía pasar el primer placaje siempre había otro defensor que le llevaba al suelo.

Pero ahí estábamos, y de tanto crear oportunidades por fin una de ellas nos salió bien y Diego consigue marcar para nosotros. 5-10.

No seríamos quienes somos si en la última jugada del primer tiempo no tuviéramos uno de los pocos errores en defensa de la tarde para dejar que San Isidro marcara su segundo ensayo. En fin. 5-17. No es tanto.

Descanso, agua, aire y sabios consejos de Simón. No hay mejor remedio. Salimos concentrados, pero ellos también, y durante veinte largos minutos no se mueve el marcador. Nos llevamos con claridad alguna melé y alguna touch, pero viéndolo con perspectiva fueron más bien excepciones que normalidades. Daba gusto ver volar a Pepe Sierra (Sub23) en cada touch y coger el balón en la estratosfera.

Algunas decisiones del árbitro (malas, como corresponde a la división en la que jugamos, pero repartidas entre los dos equipos) consiguen sacar del partido a alguno de los nuestros y nos descolocamos un poco en defensa. Con melé para ellos a cinco metros de nuestro ensayo Pepe le hace un detallito de yugoslavo con mucha calle a su oponente, que se cabrea delante del árbitro y se lleva una amarilla por no saber contenerse. Bueno, como dice Mota, las que entran por las que salen. Pero no fuimos capaces de sacar provecho de la superioridad numérica.

Y peor, en cuanto reaparece su expulsado nos enchufan un ensayo más. Ya van tres. 5-22. Vamos a acercarnos, joder!

Pasan cinco minutos. Touch parcial para ellos que el árbitro no ve, maul que no defendemos bien (en otros partidos nos vale con apoyar el hombro, pero los de San Isidro saben bajar el culo y empujar bien aunque sean menos en el agrupamiento), balón que se les cae al suelo pero que el árbitro tampoco ve y ensayo. 5-29. En absoluto hemos perdido por culpa del árbitro, pero esto no ayuda, la verdad.

Y pasa. La de siempre. La de Moni. La que se debería estudiar en todos los manuales de rugby de categorías inferiores. Un minuto después se produce un movimiento feo, lento, que parece que en varios momentos va a ser atajado por la defensa, pero de alguna manera el balón sigue en las manos de Moni e incomprensiblemente acaba posado en su área de ensayo. 12-29.

Hacemos algún intento a la desesperada, intentando conseguir lejos con nuestros centros Pablo y Mariano lo que no nos sale cuando jugamos cerca, pero la buena defensa acaba echando por tierra todo. No entramos, y peor aún, se nos escapan y nos enchufan el último de la tarde. 12-36.

En fin, un partido digno para nosotros contra un rival superior, al que nuestros propios errores les hacían parecer mejores de lo que probablemente son en realidad.

Muchas gracias a nuestros sub23, a Simon por pastorearnos, a los chavales que se acercaron a vernos y a todos por hacer de este equipo algo tan especial.

La segunda vuelta de la liga después de navidades se hará contra los que han quedado primeros en el otro grupo de tercera y en el nuestro, probablemente San Isidro, Arquitectura, Ammonites Segovia (estos eran los de Geológicas, no?, Filo-Liceo y Sanse. Va a estar interesante.

Sed felices estos días y ánimo con el nuevo año!

Pato