CRC Pozuelo Rugby

La mayor escuela de Rugby de Pozuelo de Alarcón

La jornada se teñía de importancia desde el amanecer. En el Estadio ‘Yago Lamela’ de Avilés Pasek Belenos R. C. y el equipo senior masculino del Pozuelo Rugby Unión se enfrentarían a mediodía para lograr la permanencia en DHA y para sortear los partidos de promoción. El equipo que perdiera se vería condenado a bajar de forma directa. El ganador, dependiendo del resultado en el Altamira Estadioa entre Ampo Ordizia y Barça Rugby, podría hacer un regate de última hora a la promoción. Es decir, la mañana era muy importante para los dos equipos, el partido se dibujaba como un reto en el que no podía fallar nadie, y la emoción llegaba desde Avilés hasta el Polideportivo ‘Valle de las Cañas’ en el que los aficionados se pegaban a los dispositivos móviles mientras veían en directo ganar su partido a las chicas del PRU que las llevaban a la final de la liga autonómica.

El PRU saltó al terreno de juego para dejar claro que llegaba a Avilés con intención de no irse de vacío, moviendo el oval con criterio, seguridad y un sentido táctico muy bien trabajado y lleno de reflexión.

Tras una primera patada de castigo transformada por Johann Eschenbach, llegaba un primer momento incierto: saque de centro por parte del equipo de Avilés y una patada con fallo de recepción del jugador del PRU con la que llegaba un ensayo que era anulado por haber pisado el jugador de Pasek Belenos R. C. la línea de banda. Un susto que ponía en guardia a todo el equipo y que era una clara advertencia: no cabían despistes o fallos que pusieran en peligro un juego fluido y un marcador favorable. A pesar de que Jackson Owen Iose demostró que colisionar con él es mala idea y que placarle es una tarea más que ardua; a pesar de que David Gallego González demostraba que en ataque se pueden ganar metros a base de trabajo y habilidad con el balón, aunque la melé era dominada con claridad (Felipe Helman, Marcelo Marina Muñoz y Facundo Exequiel Sanz formando una primera línea dura y contundente, resolutiva y muy bien plantada en el campo; Francisco José González Pastor y Martín Alberto Albariña Romanello formando una segunda línea que no cedía ni un milímetro y era capaz de sacar balones en ventaja a base de esfuerzo sin titubeos; el propio Gallego, Borja Ibáñez Escalera y Juan Bautista Arranz, completando una melé que no parece que tenga nada que envidiar a cualquier otra), las cosas no estaban claras y era necesario afianzar el resultado. Por su parte, Javier López de Haro marcaba el ritmo del partido que mejor casaba con las aspiraciones del grupo y con el planteamiento de Miqui Puerta.

Llegaba un ensayo espectacular de Jorge Elvira que recibía un balón de Johann Eschenbach después de haber recorrido unos metros amagando un pase primero, escondiendo el balón a continuación, fijando y pasando a una velocidad endiablada. Pero enseguida un despiste de la defensa y ensayo de Pasek Belenos R. C.

Hay que señalar que el PRU no cometió (hasta el minuto 25) golpes de castigo. Y en el segundo que hizo, llegaba la patada de castigo con la que empató Pasek Belenos R. C. (8 – 8).

A pesar de un empate inesperado, el PRU fue un equipo con las ideas muy claras y no se dejó vencer por la presión o la frustración. Juego inteligente, templado, duro (los tres cuartos y la tercera línea jugaban a un nivel muy alto y era casi imposible ganarles la batalla).

Con este escenario, llegó un ensayo de Jackson Owen Iose, incansable, a base de tesón de toda la delantera pozoleña. Johann Eschenbach hacía su trabajo transformando. Pero Pasek Belenos R. C. no quería regalar nada porque se jugaba perder la categoría (también) y a base de insistir logró un ensayo y transformar la patada correspondiente. Resultado incierto en un partido que prometía emociones y que no decepcionaba en absoluto (15 – 15).

En la segunda parte, Pasek Belenos R. C. seguía haciendo muchos golpes de castigo y eso iba minando su moral mientras que el PRU iba ganando en confianza. No pareció en ningún momento que el equipo de Pozuelo de Alarcón estuviera pasando por momentos de seria incertidumbre. Y el ensayo de Juan Bautista Arranz acompañado de la transformación del omnipresente Eschenbach (que lograría anotar más tarde con otra patada de castigo) dejaba el marcador en 15 – 25. El Barça Rugby perdía su partido y tendría que jugar la promoción.

Alegría a espuertas entre los jugadores, staff y aficionados.

Hace unas semanas parecía que esto era casi una misión imposible y, sin embargo, se ha logrado. Los jugadores se han dejado la piel en el campo, han logrado superar sus miedos, inseguridades y fantasmas, han gestionado la presión de maravilla. El cuerpo técnico ha realizado una labor impecable arrastrando un número de lesiones muy abultado y la suerte esquiva casi siempre. Lo que parecía que podía acabar en desastre absoluto ha tenido un final amable.

El PRU mantiene la categoría un año más. Felicidades a toda la familia Pirata y mil gracias a jugadores, entrenadores y cuerpo médico.

¡Vamos Piratas!

G. Ramírez