CRC Pozuelo Rugby

La mayor escuela de Rugby de Pozuelo de Alarcón

CRC C, 63 – OSOS DEL PARDO, 0

Ya lo decía nuestro capitán Kique en el círculo antes del saque inicial. Era básico dejar claro en los primeros 20 minutos quién se iba a llevar este partido. Por cierto, lo podéis ver en vídeo junto con un montón de buenas fotos en el reportaje que nos hizo amablemente David Marino (https://drive.google.com/drive/folders/1ZIE6pfYETHlgzXfRagW_czT12KnMUU9V).

La cosa pintaba reguleras a lo largo de la semana, porque con la enfermería llena y unos cuantos con viajes fuera de Madrid, a viernes por la noche estábamos disponibles 13, quien más quien menos con dolores varios y achaques propios de la edad. Además poco podíamos sacar de los sub23, esa fuente de la eterna juventud, porque entre exámenes y aportaciones al primer equipo también andaban justitos de gente.

En todo caso acabamos contando con 3 jóvenes promesas (Fer, Gonzalo y Jorge) que se entregaron a tope, se dejaron la piel en el campo y nos dieron esa velocidad que algunos dicen que a veces parece que nos falta.

Los Osos traían un equipo tirando a joven, con algunas canas y más barrigas de las que se esperaría en una competición de primer nivel como la nuestra. Son un equipo en construcción y eso se notaba sobre todo en las fases estáticas, donde se les veía poca coordinación y les superábamos con holgura, así que se confirmó la vieja frase, ‘no scrum, no win’. No es que nosotros entrenemos nada, pero al menos las horas de rugby que llevamos encima se miden ya por millares y eso se nota.

Total, que a los 20 minutos nuestro Gonzalito ya se había escapado un par de veces de un lateral de un maul y había ensayado poniendo a prueba la elasticidad de su hombro, que a cualquiera que se le haya salido el hombro alguna vez le daría grima ver esa hiperextensión (por cierto, tenéis un bonito video de uno de estos ensayos en el link de arriba).

Después, entre nuestra superioridad abrumadora en las fases estáticas, nuestra buena defensa cuando sus tres cuartos se lanzaban a toda velocidad (que eso sí lo hacían bien) y que el cansancio hacía más mella en ellos que en nosotros, los Osos se vinieron un poco abajo y les empezaron a caer ensayos con más frecuencia. 27-0 en el descanso.

Como era lógico, y ya lo subrayó Simón en su siempre acertado análisis en la charla del descanso, el partido se convertía para nosotros en un ejercicio de concentración. Nuestro objetivo pasaba a ser mantener a cero nuestro marcador y seguir jugando serios, sin errores y sin dejar agujeros en defensa. Por cierto, en este rato destacaron los placajes de nuestros tres cuartos, con Patxi, Hedi y David ganando sus duelos a chavales mucho más jóvenes. Por cierto, David le calzó a su zaguero un try-saver espectacular yendo arriba, al estilo de rugby league, para evitar que el atacante dejara el balón a su apoyo.

Los últimos minutos tuvieron algún momento más bronco, porque el árbitro trataba de compensar nuestra superioridad con decisiones claramente parciales a favor de los Osos, lo que motivó el cabreo de nuestro capi (al que tampoco hace falta calentar mucho para que se cabree, también te digo) y una serie de tres penalizaciones seguidas de 10 metros en contra que es difícil encontrar en los archivos históricos. En todo caso la cosa no pasó a mayores y el partido terminó con un claro 63-0 que da idea de lo que hubo en el campo.

Muchas gracias a Simón por pastorearnos, a los lesionados por acercarse a animar y también a nuestros hooligans sub 23, a los que nos encantó ver en la banda.

La semana que viene no tenemos galas, pero el siguiente finde recibimos en casa al Cisneros y ese promete ser un partido duro. Prepárense física y mentalmente, por favor.

Es un placer formar parte de este equipo.

Pato