CRC Pozuelo Rugby

La mayor escuela de Rugby de Pozuelo de Alarcón

CRC Pozuelo C, 29 – Sanse Scrum B, 22

Lo de la lluvia ya lo habían avisado la Aemet y las rodillas de tu abuela. Nos temíamos una jornada infernal como la del año pasado, en la que además de llover hacía un frío y un viento de pelotas y tuvimos a varios al borde de la hipotermia, pero esta vez al menos la temperatura no era glacial.

Lo de jugar en sábado por la tarde añadía un toque tétrico al asunto, porque la iluminación del campo no es precisamente la de un quirófano y el balón más bien se adivina, sin saber muy bien dónde está.

El caso es que aparecimos (puntuales esta vez, que había reparto de equipaciones) con la convocatoria llena y muchas ganas para enfrentarnos al rival más potente de nuestra liga, el segundo equipo del Sanse. Con alguna honorable excepción se trataba de chavales de veintitantos años, bien entrenados y muy motivados para llevarse los puntos a casa. Nosotros presentábamos la mezcla habitual de chavales sub23 y viejunos, con el ya conocido hándicap de no entrenar nunca, que en partidos como este igual se echa un poco de menos.

Pero empezamos con un ritmo demoledor, sobre todo delante. Saque de centro, pillamos el balón y formamos una serie de rucks y penetraciones verticales que acaban con Molas tirándose en plancha para marcar el primer ensayo.

Y tenemos a todo el mundo enchufado. Una buena penetración por la derecha acaba con ellos enviando el balón a touch en su 22, hacemos la ya muy tradicional y esperada por el público jugada del peel off con Conrado, que por esta vez y gracias a algún alineamiento de planetas conjura la maldición de los últimos 20 años y consigue llegar a marcar.

10-0 vamos ganando (Moni no consigue transformar por lo esquinado de la situación, el viento y la lluvia) y esto parece que va a ser más fácil de lo que parecía.

Pues no. Qué leches va a ser fácil. Los siguientes 20 minutos son de mucha más igualdad. Aunque tenemos algo más de dominio territorial los de Sanse defienden muy bien y está muy complicado avanzar. Que el balón se resbale como una pescadilla tampoco ayuda, la verdad.

Pero llega el minuto 27 y, fiel a su leyenda, Moni se autosaca rápido un golpe de castigo a 10 metros de su ensayo, ya ni siguiera hace el miniamago de pasar el balón, rebota entre varios defensores y aterriza con el balón en su ensayo. Esta vez sí transforma, ganamos 17-0.

No es que nosotros bajemos el ritmo, sino que ahora Sanse mete una marcha más y empieza a ganar terreno. Con dificultades los vamos frenando, y al final con ayuda de algún error suyo y la coz de Moni alejamos el peligro.

Pero es momentáneo. En un ataque suyo terminan dando una patada a seguir, su ala corre que se las pela, el balón le cae en la mano y finaliza la carrera ensayando. 17-5 al descanso.

En el descanso hacemos el carrusel de cambios, pero el juego sigue igualado. En las fases estáticas tenemos ventaja, con una melé fuerte y una touch dominada por Hugo (cómo me gustaba verle dándo órdenes desde arriba a sus compañeros, “todavía no me bajéis… ahora”). De estas situaciones creamos varios mauls dinámicos que avanzan muchos metros, hasta que el contrario los derrumba, sin que nos concedieran golpe de castigo a favor en muchos de ellos.

Pero las cosas se empiezan a torcer. Primero Grego recibe un rodillazo en la cabeza y tiene que salir, sin que el árbitro nos deje reemplazarlo por un suplente (ya habíamos hecho todos los cambios tácticos). Luego Jorge Orgaz recibe otro golpe y se tiene que marchar. Somos 13 en el campo, y los de Sanse están revolucionados. Otra patada con bote afortunado y nos cascan el segundo ensayo. 17 a 10 en el marcador.

Empieza el agobio y la preocupación, pero en ese momento Moni se casca un 50-22 de libro, touch-maul más pick&go interminable de nuestros delanteros, pero con paciencia y determinación Vetto consigue ensayar. 22-10, y ya parece que tenemos un poco de paz.

De eso nada. Casi en la siguiente jugada nos roban el balón cuando atacábamos, dan una patada para ganar metros que en realidad gana muy pocos, lo que obliga a Santi a esprintar y terminar con un gemelo en su punto para hacer albóndigas con él. No solo eso, en la defensa desesperada Hugo obstaculiza al apoyo y el árbitro decreta ensayo de castigo y amarilla para él. 22-17, los de Sanse que ven posibilidades y ahora somos 12 en el campo.

La siguiente jugada es una melé en la que salen por el inmenso hueco y no llegamos a defender. Empate a 22 y quedan 12 minutos. Buf.

Solo nos queda intentar una defensa desesperada y ver si de alguna forma podemos hacer valer nuestra (ahora inexplicable) ventaja en melé y touch.

Y sucede. Otra buena patada de Moni, sucesión de rucks junto a su línea de ensayo y Grego, que ante la desventaja numérica había reaparecido con el árbitro poniendo cara larga, se lanza a la piscina y logra posar el balón en la línea. Moni transforma a cuatro minutos del final.

En estos últimos minutos los de Sanse están nerviosos y cometen más golpes de castigo, lo que nos permite algo de tranquilidad. Con el tiempo cumplido, otro golpe a favor se lo autosaca Kique y lo chuta fuera, terminando felizmente un partido emocionante y hasta un poco épico.

Muchas gracias a los sub23 (Grego, Jorge, Hugo, Molas, Rodrigo, Javi y Lautaro) , que lo dieron todo en el campo. Gracias también a los incondicionales que desafiaron la lluvia para acercarse a animar, y por supuesto a Simon, que como siempre nos pastoreó con acierto y sabiduría.

Ya solo nos queda en esta primera vuelta jugar contra los Titanes en su campo (que este año es el Dehesa Boyal, en San Sebastián de los Reyes), en el fin de semana del 29 de septiembre. Después de Navidades jugaremos contra los tres mejores de los dos grupos de tercera división, a doble vuelta.

Pato