CRC Pozuelo Rugby

La mayor escuela de Rugby de Pozuelo de Alarcón

CRONICA 3E 19ene2025

Madrid Titanes, 26 – CRC C, 58

Lo del partido de hoy es para un castigo colectivo, un diezmado de la plantilla o como mínimo una buena sesión de latigazos en la plaza del pueblo. Pero, como decía Shakespeare (el de verdad, no nuestro Chéspir) bien está lo que bien acaba.

Qué bien el reencuentro después de las vacaciones, la recuperación de los lesionados y volver a vernos tras estas semanas de inactividad (no diré nada sobre lo de que otros equipos las han aprovechado para entrenar).

Entre las buenas noticias está que recuperábamos a varios de nuestros moribundos (Conrado, Patxi, Ángel) y que el resto celebrábamos la llegada del nuevo año con entre 5 y 10 kilos de más, siempre honradamente ganados con productos de primera calidad, que una cosa no quita la otra.

Nos ponemos a calentar con una tensión similar a la de los niños de segundo de infantil antes de hacer el baile de navidad delante de sus padres vestidos de pastores. A pesar de los vibrantes discursos de nuestros capitanes, dirigidos a encender el ardor guerrero de nuestras almas, cuando llega el pitido inicial parece que hay entre nosotros un distendido clima de relajación y buen rollo más propio de la sala de vapor de un spa. Sí, hombre, a ver si a estas alturas nos vamos a estresar.

Y claro, la primera en toda la jeta. Nos quitan un balón que, según las escrituras depositadas ante notario, debería ser nuestro y claramente nuestro, pero ahora resulta que lo lleva uno de ellos, que no corre mucho pero tampoco se frena, que evade no una ni dos, sino tres pegatinas de nuestros defensores, que mal que bien termina llegando a la línea de ensayo, con lo lejos que parecía estar, y nos ensaya.

Ntchs. Pelillos a la mar. Que somos el CRC. Esto se tiene que resolver de forma natural a nuestro favor. Claro que sí. Siguiente melé de ellos, empujamos como dice el libro que hay que empujar, pero resulta que salen de la melé desde la estación de tren de Calasparra, sortean otra sesión de pegatinas y miradas letales por nuestra parte, siguen trotando a un ritmo simplemente alegre, sin apresurarse, y consiguen llegar hasta nuestro ensayo para marcar.

Y como no hay dos sin tres, a los 20 minutos nos marcan el tercero en otra sucesión de trágicas decisiones por nuestra parte. El bueno de Simón calificaba el espectáculo como “vergonzoso”, pero seguro que por dentro lo expresaba de una manera un poco menos comedida.

Total, que entre mal y muy mal conseguimos pasar de medio campo en alguna ocasión y marcar, con lo que llegamos al descanso por delante 19-22, pero no sé si eso era demasiado premio para el juego que habíamos desplegado.

Empleamos los cinco minutos de descanso en atender a la bronca más larga y detallada de Simon hasta la fecha y volvemos al juego con algo más de ganas. No sé si por nuestra determinación o más bien porque los Titanes tampoco estaban por presentar una defensa numantina hasta la última gota de su sangre, pero el caso es que a mitad de la segunda parte ya íbamos ganando 19-48, lo que nos daba una cierta tranquilidad y una falsa sensación de no haber hecho demasiado el ridículo.

Un ensayo de ellos y dos más por nuestra parte y cerramos el marcador 26 a 58, unos números quizá más amplios de lo que nos merecimos. Para el resto de partidos de esta temporada más vale que nos pongamos serios, porque podemos acabar seriamente humillados cualquier día de estos.

Muchas gracias a los s23 Molas, Orgaz, Taboada y Lahuerta por bajar con nosotros (por cierto, grandioso try-saver de Lahuerta retrocediendo 90 metros para frenar a uno que se nos iba desde que empezó a correr allá por su zona de ensayo). Y bienvenido nuestro nuevo George, que hizo buen uso de sus minutos en el campo para estrenarse de azul y amarillo.

La semana que viene tenemos un partido muy duro contra Liceo, primeros de la clasificación. Por favor, concentraos en el partido. Cuando queremos jugar bien, lo hacemos muy bien, y vamos a necesitar estar a ese nivel para ganar.

Pato