CRÓNICA CRC C – 25ene2026
CRC, 15 – Sanse Scrum, 24
También podría decir que el tiempo lo cura todo, incluso nuestra inmaculada racha de victorias este año. Pero sí, todo tiene un final, no hay imbatibilidad que 100 años dure, y se nos acabó lo de contar este año los partidos por victorias.
¿Cómo hemos podido llegar a esta situación? Pues, como decía Moni en el corrillo tras el partido, porque sabemos jugar mejor y no lo hemos hecho. ¿Y por qué no hemos jugado mejor?
Aquí hay varios factores. En primer lugar, el tiempo era muy inhóspito, más apropiado para un chocolate caliente, mantita y tele. Teníamos una buena dosis de frío, viento fuerte y amenaza de lluvia.
Pero eso afecta a los dos equipos por igual. No vale como excusa.
Después, ellos eran más jóvenes. Bueno, solo un poco más que nosotros, pero el caso es que no sacaron a los dos más veteranos, que se comieron todo el partido en el banquillo, con lo que jugaron solo 16. Que estuvieran tan cortos de refuerzos se tendría que haber notado en su cansancio más que en el nuestro, que contábamos con 19 jugadores en el acta.
Pero tampoco fue así.
Ellos corrían mucho, llegaban pronto a los rucks a pescar el balón y defendían con orden y agresividad. Cuando teníamos un agujero en nuestra defensa lo aprovechaban muy bien.
¿Nos faltó actitud y agresividad?
Diría que no. Desde el vestuario ya se veía que estábamos mucho más concentrados en el partido que en las jornadas anteriores. Nadie se borró de sus responsabilidades. Todos intentaron aportar lo que buenamente sabían y podían.
Entonces, ¿qué falló?
En mi opinión personal, nosotros. Nuestra técnica individual y colectiva y nuestra forma física. Lo de jugar de memoria y no entrenar nos puede servir para ganar a equipos con menos nivel, pero no a chavales que al menos entrenan semanalmente. Nos faltó también entendimiento en las jugadas, timing en los pases, visión táctica para saber qué conviene hacer en cada momento y precisión en las manos para hacerlo. También hay que decir que teníamos varios jugadores en posiciones no habituales para ellos, pero me imagino que eso es algo habitual en todas las familias.
Empezamos el partido con un viento muy fuerte en contra, conscientes de que en la segunda parte seguramente lo tendríamos a favor y eso nos permitiría llegar más fácilmente a su campo.
Pero era muy difícil avanzar. En los primeros 10 minutos no conseguimos pasar de medio campo, y defender sus oleadas de ataque nos está costando muchísimo. Nos acaban metiendo un ensayo, claro, y nos pasamos otros 10 minutos tratando de avanzar, aunque sea unos pocos metros. Nuestras touches van muy mal, en las melés nos echan para atrás y cuesta sacar el balón, y las patadas arriba son muy difíciles de resolver con el viento que hace.
En el minuto 20 Santi pilla un pase a la altura de su 22, con los jugadores del campo ocupando dos líneas prácticamente paralelas (lo de estar profundos respecto al balón ya si eso), y como no hay hueco por la izquierda se lanza en una carrera hacia el lado derecho buscando huecos en los intervalos. Los defensores están subiendo rápido (machacar a un tío que va corriendo de lado no deja de ser un placer), pero Santi consigue zafarse del penúltimo defensor, fija al último y deja un buen pase para que Javi Nolla inaugure nuestro marcador.
La alegría nos dura solo 10 minutos más. Sacamos una touch de nuevo en su área de 22, pero a Juanjo le hacen un placaje de tres tiempos tras saltar a por un rebote del balón y lo dejan medio seco en el campo. El rifirrafe posterior no se salda con ninguna tarjeta para ellos, sino solo con una amonestación verbal. Peor aún. Recuperan el balón, sacan rápido, corren mucho y superan nuestra defensa. Y en el saque de centro siguiente contraatacan, dos contra uno en medio campo, el ocho suyo que coge velocidad y otro ensayo que nos cascan. Palmamos 5 a 17.
A cinco minutos del descanso nos volvemos a acercar y Moni consigue por una vez escaparse y acelerar hasta ensayar. Llegamos al descanso 10 a 17, y como decía Jorge, a nadie de los que estábamos allí se nos pasaba por la cabeza que este partido lo fuéramos a perder. Bastaba con no cometer errores y esforzarnos un poco más.
Y a duras penas parece que lo estamos consiguiendo. Los primeros 15 minutos de la segunda parte son de igualdad, sin cambios en el marcador, hasta que en un ataque abierto dentro de su 22 Moni hace un pase largo hasta Jesús, que pese a su reducido tamaño se lanza a chocar contra su defensor, rebota, mantiene el equilibrio, lo supera y consigue marcar. Estamos a solo dos puntos, 15-17.
Dominamos el territorio pero no conseguimos traducirlo en puntos. Por si fuera poco, alguien ha apagado el viento y ahora no tenemos esa ventaja que pensábamos que íbamos a tener. Pero a pesar de eso, estamos rondando su ensayo, parece que en algún momento lo conseguiremos.
Pero eso no ocurre. Al revés, nos roban un balón y lanzan un contraataque muy rápido, y a pesar de nuestros esfuerzos en defensa acaban marcando un ensayo que, ya a solo 12 minutos del final, cae como una losa.
En los últimos minutos volvemos a estar cerca, pero siempre aparece algún error nuestro que nos hace perder la posesión cuando parecía que podíamos marcar.
En fin, primera derrota de la temporada, con la sensación de que sabemos jugar técnicamente mejor, pero sin reproches respecto a la actitud. Muchas gracias a Simon por llevar el timón con sabiduría, como siempre; gracias a los valientes sub23 que lo dieron todo en el campo (Fer, Gonzalo, Pepe, Jorge y Javi), y gracias a los incondicionales que desafiaron las inclemencias del tiempo para acercarse a animar.
Tenemos por delante dos semanas para preparar el próximo partido, que serán los siempre difíciles Alcobendas. Y la semana siguiente nos veremos con los de Soto, que esta mañana le han metido un severo correctivo (15-42) a los de Arquitectura. A por ellos.
Pato

