El equipo femenino de Pozuelo Rugby Unión es líder de la primera regional madrileña; gracias a los bonus ofensivos se ha colocado en cabeza con diez puntos. Le siguen las Jabatas de Móstoles con nueve puntos. Y todo ello es gracias al trabajo de unas jugadoras que saben defender con garra y atacar con talento.


Ayer, en el partido que se jugó en el Polideportivo » Valle de las Cañas» contra CCVK Vallecas Rugby Unión (un equipo comprometido, recién llagado a la categoría y que presento un equipo novel pero con muchas ganas y que seguro dará mucha guerra durante la temporada), las chicas de Pozuelo trabajan para poder ser candidatas, o a estar presentes en el grupo de ascenso que se formará tras esta primera vuelta y, posteriormente, en los dos primeros puestos de ese grupo para jugar la promoción a DHB.


El equipo no termina de estar engrasado del todo aunque no falta demasiado. El rival de ayer era modesto y los errores se disimularon algo más, pero las individualidades volvieron a ser decisivas. Paula García De Mora Calero percutiendo sin cesar y haciendo mucho daño en la línea defensiva de las vallecanas o Camino Sotomayor Menchaca con el balón en las manos y alas en los talones, hicieron estragos. La garra y el talento. Ambas destacaron.

Por su parte, las flankers Marta García De Prado Diaz-Jares y Mary Stabb jugaron con seriedad y enorme seguridad. El resto del equipo cumplió y fue de más a menos ya que la intensidad, el calor y el cansancio fueron difuminando las complicaciones del partido. Sólo repuntó la intensidad del juego una vez que el equipo de Pozuelo encajara el único ensayo visitante. Los dos últimos minutos se defendió mejor que en el resto del partido. Sea como sea, todas las jugadoras estuvieron al nivel esperado y dieron la cara.


Dos jugadoras tuvieron que pasar por la consulta del médico de urgencias. Un golpe en la frente de Anielska Mailet Torres con herida abierta resuelto con puntos de aproximación y un problema en las cervicales de Carlota Meliz que tendrá que resolver con reposo y un buen masaje, hicieron saltar las alarmas aunque la cosa quedó en casi anécdota.


Creo que es justo señalar el ambiente que se vive en el seno del equipo femenino de Pozuelo Rugby Union. Es posible que la sintonía en la que se mueve la plantilla al completo, la eterna sonrisa que muestran las jugadoras y la falta de un mal gesto (ni uno) sean la clave de un camino que se puede llenar de éxitos de aquí a final de temporada.


Dos partidos; dos victorias; dos bonus ofensivos; diez puntos; seguimos trabajando!!!.


¡Vamos, Piratas!

G. Ramírez