Industriales D, 10 – CRC C, 19

Sobre el papel esto de hoy parecía que se nos podría poner algo complicado, con un montón de bajas importantes (Moni, Conrado, Jorge, Diego ‘Tormenta’, Juanjo, Ángel, Arturo, Raúl, Carlos…), jugando en territorio comanche y además a primera hora de la mañana (bueno, no tan primera, que teníamos el cambio de horario a nuestro favor).
En todo caso, con casi todo el mundo puntual (recuerdo lo del cambio de hora a favor, menos mal) hoy contábamos con la ayuda de 6 chavalines del s23 – Jesús, Mauro, Fer, Gonzalo, Higuero y Jose ‘teniente’ – que, como es habitual, se dejaron la piel en defensa y dieron alas a nuestro ataque.
Mauro ha estado sensacional dirigiendo a los tres cuartos y encontrando huecos donde no los había. Ha metido un ensayo precioso desde medio campo, cambiando constantemente de dirección y volviendo locos a los defensores. Higuero ha estado seguro de manos y muy eficaz chutando a palos, metiendo zapatilla cuando había que acelerar y colocando a la gente desde atrás. Fer ha mostrado su lado espartano y, como en las Termópilas, no dejaba pasar ni uno de los morlacos que teníamos delante. Gonzalo se presentaba en todos los balones disputados (y además ha metido un bonito ensayo), Jose el teniente se ha marcado unos placajes espectaculares en su lado y también en el contrario, barriendo como último defensor y Jesusito le ha echado dos cojones y se ha estado metiendo a toda velocidad contra gente mucho más grande que él. No exagero, es un auténtico placer compartir campo con estos chavales.
El primer tiempo fue de mucha igualdad, con las defensas primando sobre los ataques. El marcador se mantuvo a cero durante media hora. Aunque había más dominio territorial nuestro, algunos contraataques suyos se volvían muy difíciles de defender, sobre todo cuando sus centros y su zaguero tenían metros para correr, muy rápidos y duros en el contacto. Pero ahí estaban nuestros chavales, y también los sufridos hombros de nuestros centros (Kique y el bombero Javi) junto a Thomas, que hoy se ha hartado a placar.
Por fin, después de una touch en su 22, avanzamos un poco más y de un ruck sale Gonzalo, amaga fuera y se lanza a la piscina para abrir el marcador. Parece que nos vamos a ir al descanso ganando por un mínimo 5-0, pero en el último minuto del partido encadenamos dos golpes de castigo en contra, touch a 5 de nuestro ensayo, los industriales hacen el juego de delanteros que mejor saben hacer y a base de pick & go terminan marcando. Empate a 5 al descanso. Mira que nunca fallamos a nuestra cita con el ensayo en contra en la última jugada.
Un poco de aire y vuelta a la carga. A los 5 minutos de la segunda parte Higuero manda una inteligente patada detrás de su defensa. Su ala la pilla con bastante presión y devuelve una patada (de mierda, hay que decirlo) a medio campo, donde estaba Mauro con muchos metros para correr. Empieza a coger velocidad y a romper caderas de contrarios, una y otra vez, hasta que acaba escapando del último defensor y marcando un ensayo precioso, que transforma Higuero, 5-12.
Estamos sólidos en el campo. El marcador señala poca ventaja, pero en el campo hay tranquilidad y sentimos que en cualquier momento vamos a marcar otra vez. Y así es: tras un contraataque fantástico de nuestros tres cuartos, Mauro acelera y le pega un pase de 15 metros a toda velocidad a Higuero, que anda muy seguro de manos y le mete aún más prisa a la jugada, ensayando cerca de la banda. Como si no estuviera cansado, él mismo chuta la transformación y logra meter una difícil patada. 5-19 en el marcador. Esto no se nos va a escapar.
Quedan 20 minutos y el resultado nos da algo más de tranquilidad. Parece que estamos dominando el juego, pero pronto descubrimos que no tanto. Nos acercamos a su ensayo, pero tras varias fases tratando de entrar los industriales consiguen desbaratar siempre nuestros intentos y al final acabamos perdiendo el balón. No solo eso. En la siguiente jugada ellos encadenan buenas penetraciones y perdemos metros como si los regalaran. Acabamos defendiendo a cara de perro a centímetros de nuestro ensayo, pero después de cuatro o cinco fases de cabezazos se nos terminan metiendo dentro y el marcador se queda en 10-19, sin cambios hasta el final.
Buen tercer tiempo al solecito, incluso comida en el restaurante de enfrente para los más motivados (o para los que no tenían comida familiar, la verdad) y muchas risas. En fin, un día de esos que dejan buena sensación en el cuerpo. Bueno, además de ciertos dolores indeterminados.
Muchas gracias a las familias, allegados y acreedores varios que se acercaron a animar, además de a nuestros incondicionales Jorge (que se había fastidiado el cuello practicando deportes de riesgo como el running, totalmente desaconsejado), Carlos (¿qué son dos semanas sin poder dormir por el dolor de hombro frente a la inmensidad del mar?) y Mansilla (que en su interior sabe que algún día acabará siendo la pieza clave de este tercer equipo).
La semana que viene no hay liga, y el finde siguiente recibimos en casa a los Osos de El Pardo. Cuídensen los dolores todos los de hoy y recupérensen rápido los de la enfermería.
Es un placer jugar con vosotros.
Pato
